• Twitter
  • Facebook
  • Google+
  • Vimeo
  • RSS

Our blog

Que lo juzgue Ruz

 VISION PERIFÉRICA, por Joaquín S. Torné.

El presidente de la Junta de Castilla y León y del PP regional, Juan Vicente Herrera, nunca ha tenido pelos en la lengua, eso es cierto, pero de un tiempo a esta parte se ha lanzado a cantar  las verdades del barquero a todos aquellos que se han empeñado en que los populares de aquí sufran las decisiones de los populares de allá. En este contexto deben entenderse las manifestaciones de Herrera sobre la financiación, sobre la PAC o sobre la economía.

Y también en este contexto deben analizarse las declaraciones que hizo el pasado miércoles en Guadarrama. No es la primera vez que Herrera ha puesto la mano en el fuego por Rajoy y por su  integridad moral. Tampoco en la primera ocasión en la que hace autocrítica en los que se refiere a Luis Bárcenas. Y, sin embargo, las del pasado día 10 fueron unas palabras plenas de contundencia en las que, de una forma elegante, desautorizaba hasta a Aguirre, que pedía responsabilidades políticas además de agilidad judicial. Herrera, que es listo, no hizo sangre de nada, pero, con esa sonrisa que le caracteriza, fue muy  claro en todo. Lo de Bárcenas es indecente, pero ya si es ilegal que lo diga el juez Ruz; lo del Gobierno que no da instrucciones al fiscal General para que “dirija” el juicio es para estar orgullosos de Montesquieu; lo de Rajoy es para poner la mano en el fuego antes y después de Valencia, es decir lealtad; y lo de Aguirre es seguro que coindice con él cuando dice que hay que ver qué si hizo mal al confiar en Bárcenas. Todo un catálogo de decir mucho sin meter el dedo en el ojo de nadie.Con todo, detrás de las manifestaciones de Herrera del miércoles se esconde una honda preocupación por el coste político que está teniendo el caso Bárcenas y las consecuencias que puede tener en Castilla y León. No es que a Herrera le importe un pepino lo que le ocurra al PP de Madrid, pero desde luego sus desvelos pasan por una organización, la de aquí, en la que se ha dejado los últimos trece años de vida profesional y personal. Y él sabe, como todo el mundo, que el votante a veces no es capaz de distinguir entre malos y buenos dentro de un mismo partido, y mucho menos es capaz de separar el grano de la paja. O lo que es lo mismo, lo que Herrera ha empezado a hacer es lanzar el mensaje de que no todos los políticos son iguales y, sobre todo, que el hecho de que existan garbanzos negros en Madrid no quiere decir que los cocidos de Castilla y León huelan a podrido.

Login

Please login using your credentials recived by email when you register.

I forgot my password | Resend activation e-mail

×